jueves, 26 de febrero de 2015

Al asomarme (2)

Media tarde y la calle huele a azaleas. Será el viento. Desde alguna de las ventanas abiertas se desparraman las sugerentes notas de un chelo. Dioni sale de la taberna negando con la cabeza. Viste mono azul de faena y uñas negras. Se dirige hacia el portal de su casa con el talante descompensado. Las manos inquietas -ora sí, ora no- en los bolsillos. Apenas da cuatro o cinco pasos, y se detiene reflexivo para negar de nuevo y reanudar un segundo más tarde su inconstante marcha. Dioni es un tipo cordial pero un poco tozudo.  
Hoy la taberna esta llena, hasta los topes. Entre quinto y quinto de cerveza, la concurrencia se enzarza en una apasionante discusión que gira en torno al controvertido tema de la supuesta influencia en la literatura universal contemporánea, de autores americanos de la talla de Faulkner o Dos Passos. Dioni no se pronuncia. No se atreve. Y al final se va pesaroso y con ganas de haber dado su opinión que, por cierto, divergía sustancialmente de la que con tanta vehemencia han sostenido Paco el electricista y aquel forastero atildado, que nadie sabe de dónde ha salido. 
Dioni llega ahora al portal y se detiene un instante avergonzado de su pobre empuje. Abre la puerta y se recoge.
(Continuará)

jueves, 19 de febrero de 2015

Al asomarme (1)

Marta anda con pasos cortos y prestos, de su mano, casi a rastras, viene colgado Tito. El crío tiene las mejillas en carne viva, cortadas a contrapelo por el rigor de este invierno seco y antipático. Por culpa de los guantes de lana que le ha calzado al chaval y los de piel que lleva puestos ella, el niño se le va escurriendo según avanza.
Los ojos azules de Marta se han encendido más o menos cuando lo han hecho las farolas de la plaza. A esa misma hora, Sara y Rafa cargan con una botella de butano. A ella le cuesta horrores seguirle el paso a su chico. No hace mucho que se casaron, se adoran, pero el noviazgo fue demasiado largo y a veces tienen la fugaz impresión de que entre ellos ya está todo dicho. Sara es hermosa. Rubia, de ojos negros y pechos enormes. En conjunto le falla un poco la voz, que la tiene un tanto amachorrada, pero esa peculiaridad la hace incluso un poco más deseable. O eso al menos piensa Pedro, a quien sepultado bajo un espeso gorro de lana y una bufanda infinita, se le oye ahora vocearles un buenas tardes desde la esquina. Pedro es pequeñajo y por eso grita mucho. Es también la mar de gracioso y cuenta unas historias divertidísimas que nunca son ciertas. 
(Continuará)

jueves, 15 de enero de 2015

Su última noche

«La sangre siempre es más roja sobre la nieve». Como Inge era mejor puta que poeta -actividad esta por la que no le conocía mérito alguno-, Marcos supo al instante que la insólita frase que le acababa de soltar no era de su cosecha. Aunque sabía que... 

jueves, 18 de diciembre de 2014

Por estas fechas


Fue una vecina la que dio el aviso. Al llamar a la policía dijo que el gato de los del tercero, de pelo atigrado y carita de pena, llevaba maullando sin cesar desde hacía dos días. Y que eso le había mosqueado bastante, por lo inusual.
Al llegar se encontraron las persianas bajadas, penumbra espesa y ese olor dulzón que según las novelas del género siempre anuncia la muerte. Un piso de dos habitaciones, salón, cocina y un baño. En ambos dormitorios, el de matrimonio y el que evidenciaba ser el del crío, con un papel azul hasta media pared y una cenefa con dibujos de nubes, los cajones estaban abiertos y vacíos. Durante todo el recorrido que los agentes hicieron por la vivienda, un gato les persiguió algo inquieto, maullando y colándoseles por entre las piernas. El tintineo del cascabel, junto con su desesperante quejido, rompía burlonamente el silencio clínico de aquella inspección ocular.
En el salón se encontraron el televisor encendido, con niebla en la pantalla. Junto al reproductor del dvd uno de los agentes encontró la carátula abierta de una película de Frank Capra, y entre los dedos rígidos del hombre que yacía desangrado vena abajo en el sofá, una carta de despedida firmada por una tal Anabel, que terminaba con estas dos frases: "Y ahí te quedas con tu puto gato, mamón. Feliz Navidad.".
Lo primero que ordenó el sargento fue que le pusieran agua al minino, a ver si conseguían callarlo de una vez por todas.


Relato publicado en "La suave piel de la anaconda" (Talentura, 2012).

jueves, 27 de noviembre de 2014

Delirium

Imagínate que fruto de lo mal que lo estás pasando desde hace ya varios meses, tanto por lo del trabajo como por lo del tema de María Jesús, básicamente, al despertar después de una noche de mal dormir, entras en el baño y deteniéndote frente al espejo del lavabo te dices -con voz de conversar- que quieres suicidarte. Concretamente te dices, «esto no lo soporto más. Quiero morirme.» O algo así. La depresión es lo que tiene,... 

*Mañana día 28, #glóbulosversos estará en Valladolid.

jueves, 16 de octubre de 2014

La otra


Aquel cuello no olía a la piel de Ana, pero casi. Este olor era algo más salvaje, más fresco y selvático, algo más natural que ese olor fatigado que acompaña a Ana incluso cuando duerme. Lo olió desde atrás, desde la nuca, apartándole el cabello y aspirando como si fuera su última bocanada.
Con suavidad la cogió... 

Relato incluido en "Glóbulos versos".
El próximo viernes 24 presentamos en Granada

jueves, 11 de septiembre de 2014

Juicio al arte

Cuando se quedaba dormida se le dibujaba una mueca estúpida. La boca se le caía por las comisuras, provocándole una cara de espanto que...  

Y el viernes 19, presentación de #glóbulosversos en Zaragoza.


jueves, 17 de julio de 2014

Post Mortem


El detective se mantiene apoyado en la pared, como dejado caer sobre ella. Las manos en el bolsillo y la camisa arrugada y por fuera del pantalón. Está cansado. Ambos lo están, después de... 


El 19 de septiembre presentamos #glóbulosversos en Zaragoza.

jueves, 12 de junio de 2014

Acromatismo 2014


No hay más colores que el gris. No hay amaneceres de rojos deslumbrantes, ni tardes azuladas de plácido sosiego en las que descansar echando la vista atrás después de una jornada en el trabajo. Ya nadie me regala corbatas estridentes que ponerme.



* Seguimos el #glóbulosversos World Tour. 
Puedes encontrar tu ejemplar en Talentura.

jueves, 15 de mayo de 2014

Aurora, o no

Aurora comienza asegurando que no se acuerda de nada, pero no tarda en dejarse llevar por mi entusiasmo. Así que al instante lo inundo todo de infancia. De nostalgia. Hablo de aquellos baños estivales en el recodo del río y...

Mañana viernes 16, #Glóbulosversos se presenta en Valencia.
El próximo viernes 23, #Glóbulosversos se presenta en Barcelona.

jueves, 10 de abril de 2014

Inverso

A mi padre

Francisco, escúcheme. Présteme un poco de atención que le he de decir algo importante. Y le coge la mano en un gesto compasivo, con el que intenta a su vez captar la atención del anciano.
Y el hombre de ojos verdes,... 

Mañana, viernes 11, 'Glóbulos versos' se presenta en Benicàssim

miércoles, 19 de marzo de 2014

Dejando atrás La Mancha

A la entrada norte de Cervera del Llano, hay un pequeño huerto de girasoles con las hojas apergaminadas, que en este otoño tan cálido le confieren al entorno un tono tostado de lo más acogedor. Hay justo encima del sembrado una... 

Y este sábado 22/03/04, presentamos en Madrid.

jueves, 20 de febrero de 2014

La emancipación

En la tele han dicho que en Canadá, que en un laboratorio de Canadá, han descubierto unas pastillas que evitan que te sientas solo. Mi novia está segura de haber oído la noticia, así, de pasada.
Eso es imposible, Charo... 


* Y a la vuelta de la esquina, "Glóbulos Versos", con Talentura Libros.

jueves, 23 de enero de 2014

Mis razones

Cierto que tuve que esforzarme mucho para descubrir en él siquiera un solo motivo que me evitara ceder a la repulsa y acabar odiándole. Porque por mucha condescendencia que uno ponga, resulta imposible obviar su tosquedad o sus cóleras, o soslayar su falta de hombría o su debilidad por el alcohol. O perdonar -y mucho menos olvidar- no solo la... 

* Y en marzo, nuevo libro. Con Talentura

jueves, 19 de diciembre de 2013

El último tren

Me gustaría que pudierais visualizarlo. Está tendido boca arriba, la cabeza, a la altura de la nuca, apoyada en el frío y duro metal y la espalda soportando en cada uno de sus centímetros de superficie, el incómodo recibimiento de los guijarros.
No hace frío.


* Relato incluido en la antología "De antología: La logia del microrrelato", de Editorial Talentura