jueves, 8 de agosto de 2013

El amante léxico

Me gustan. Soy muy enamoradizo, es cierto, pero es que ya digo que me gustan tanto como para no poder pasar un solo día sin disfrutar de la compañía de, al menos, alguna de ellas. 
Yo diría que son increíbles, cada una a su manera. Hay unas, por ejemplo, que... 


14 comentarios:

Uno dijo...

¿Estamos hablando de sexo oral o escrito?

Marta dijo...

No prescindas de ninguna de ellas. Aliméntalas, cuídalas, pruébalas, manténlas vivas Raúl. Muy vivas.

Alís dijo...

Es el placer de un buen contacto textual.

Un abrazo

Laura Noestá dijo...

Raúl por un momento creí que hablabas de mujeres...

Sonrío

Miguel dijo...

Esto no es otra cosa más que la erótica de las palabras.
(¡qué llega el rototom...!)

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Sin duda alguna, peor hubiera sido ser un amante disléxico, se pierden un montón de detalles.
Bravo!!

JC.

Juan Herrezuelo dijo...

A mí mis propias palabras me resultan cada vez más domésticas y hostiles. Prefiero rondar el balcón abierto donde duermen las palabras de otros. Soy, ya ves, un don Juan de la lectura. Tal vez sea por eso que hoy es el primer día en mes y medio que escribo algo. Abrazos, amigo Raúl.

Lo Siento por Interrumpir dijo...

¿Una misma palabra no podría ser a la vez sensual, acogedora, amable, osada, imperecedera, hermosa, necesaria...?
Pregunto.

Anónimo dijo...

Que amores más raros tenéis los escritores... jejejeje.
Me ha encantado.


María

abril en paris dijo...

..¡Y a mí que se me resisten! Ando siempre buscando y ¡aquí aparecen tan sueltas..!!

¡Feliz reencuentro, feliz verano amigo Raúl !

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Son, en fin, las verdaderas compañeras de nuestras vidas.

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Un día voy a probar a leer uno de tus relatos empezando por el final a ver que pasa.

Rosa dijo...

Soy un poco dislexica, y algunas palabras se me escapan. Pero también soy tenaz y las persigo hasta hacerlas mías. Pero como disfruto con las tuyas, pordios!!!

Besos desde el aire

vicente dijo...

Quien posee a las palabras puede parir muy buenas obras. Abrazos, Raúl.