jueves, 18 de julio de 2013

Mala sombra

He venido -siguió refiriéndole al policía- tolerando su compañía, como se acepta la imposición natural de las cosas; como el frío en invierno o los dolores de un parto. Era una...  


Tras el Bartleby de Melville.

9 comentarios:

Uno dijo...

La primera vez que encuentro comprensión hacía los que buscamos la soledad. Estupendo relato.

Lansky dijo...

Los sociópatas/psicóptas también tienes razones, y autojustificaciones, claro, pero la soledad, que todos necesitamos a ratos, no es una de ellas en personas más equilibradas que tu personaje. Al revés que tu anterior comentarista, 'comprendo', pero no 'justifico'.

Está muy bien el relato en su fragmentada concisión.

Laura Noestá dijo...

Al paso que voy, me pasará lo mismo...

Me gustó mucho!!!

Sonrío

Anónimo dijo...

No he leído "Bartleby", pero entiendo que la cosa ha de ir del palo surrealista.
Matar a la sombra de uno no sé con cuantos años se castiga.
Jejeje.
Me ha gustado mucho.
Besos!!

María

Rosa dijo...

Suerte tuvo de poderla matar...

Besos desde el aire

Marta López dijo...

Raúl, me ha encantado el relato. Yo sí he leído Bartleby y creo que has escrito una historia muy acertada y original. Incluyes lo absurdo y las premisas de la literatura del existencialismo.
Un abrazo.

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Nadie te lleva mejor al huerto que un poli de homicidios.

Anónimo dijo...

La sombra es la primera de las imposiciones que sufrimos. Después de ella, se acabó la libertad...
Excelente, Raúl.

JC

Vicente dijo...

Matar la propia sombra es el suicida deseo de matar aquello íntimo que nos parece amargo y repulsivo, y que llegado a los 40 años aún no sabemos convivir o aceptar.
Un abrazo, Raúl.