jueves, 14 de febrero de 2013

En el principio de los tiempos


Aunque últimamente se hablen poco, no más que algún que otro gruñido reminiscencia de tiempos más bárbaros, se siguen queriendo. En tanto amanece, tendidos ambos en el lecho de paja que hicieron en el fondo de aquella oquedad y tapados con... 


25 comentarios:

Marta López dijo...

¡Espíritus errantes y soñadores ya en la prehistoria! Me gusta Raúl. Un beso fuerte.

Lansky dijo...

ya era hora de que renovaras, so vago (es broma, .-)

39escalones dijo...

Y así hasta hoy... Y ni siquiera El Corte Inglés se había inventado San Valentín para que él le pudiera regalar algún hueso que ponerse...

lo dijo...

Como me gusta regresar por aquí.
Con cariño. Lo.

Anónimo dijo...

Joooo!!!
Cuanto tiempo sin leerte y que ganas tenía de hacerlo de nuevo.
Es un relato genial para el día de los enamorados, jejejee, porque ahí hay amor, a pesar del frío, del hambre y de que el "macho" sea un artista.
Gracias por volver.

María.

roberto dijo...

Gran relato. Feliz regreso.

BB dijo...

Hermoso relato, Raúl. Ya hacía falta tu palabra, que dice tanto, que tanto dice...

mi nombre es alma dijo...

Que poco hemos cambiado, para bien y para mal.

Francisco Machuca dijo...

Has vuelto, pero al principio de los tiempos.Me quedo con esto: "...ella se hace la dormida lamentando la distancia que impide que sus pies descalzos se rocen con los de su hombre." Gómez de la Serna dice: "Hay matrimonios que se dan la espalda mientras duermen para que el uno no le robe al otro los sueños ideales."
Y para postre; Jam Session que me traslada al remoto tiempo en aquella ciudad de Alemania donde cierto autor tenía que competir con aquellos Elfos ante un micro.Tranquilo, esto es España,ya me entiendes.

Un fuerte abrazo.

LA ZARZAMORA dijo...

Y es que el instinto es primitivo...

Como nos vuelvas a privar de tus letras tanto tiempo, te vas a enterar.

Que sigas cosechando lo que tanto te mereces, cosita.

Un beso, Raúl.

Juan Herrezuelo dijo...

Feliz y anhelado regreso, Raúl, un regreso que nos conduce a un San Valentín cavernícola para tener constancia de que los artistas y los filósofos, incluso entre los primitivos, han podido entregarse a sus ligerezas gracias a que hay cerca una mujer que les (nos) saca las castañas materiales del fuego.
Suerte mañana en Lavapiés.
Abrazos.

Annie dijo...

Raúl que placer tu regreso y como regalo de San Valentín este precioso relato. Me encantó!!!

Recuerdo cuando yo usaba la palabra "oquedad" en otro contexto...

Sonrío

Uno dijo...

Un placer volver a leerte. No se si podré acercarme a esa Jam session de la que acabo de tener noticias pero lo voy a intentar.

Molina de Tirso dijo...

Entro aquí, me llevo, como siempre, mi ración de escalofríos y me voy.
¡Hasta la próxima! ¡Gracias por el piscolabis! ¡Brrrr!

Lo Siento por Interrumpir dijo...

El amor mal entendido o perfectamente entendido, según se mire: desde los ojos de ella o desde la pasión que él pone en sus excentricidades. Así han de ser los artistas, y así hemos de quererles, no?

Miguel dijo...

Dicen que el frío y el amor casan mal. Pero el calor del amor es capaz de poner en su punto al amor más gélido.
Que te vaya bien con tu piel de anaconda.

Un abrazo.

Espíritu Destilado dijo...

Alguien dijo "El matrimonio es el proceso químico por el que se transforma la media naranja en medio limón."


Saludos de nuevo.


zayi dijo...

pues a mi sí me valdría una vida así...no para siempre, tal vez sólo un par de años de vida irresponsablemente divina.
Un besito, Raúl.

BB dijo...

A ella le tocó un vago, artista y soñador y no le importa. Se aman...

Me ha encantado, Raúl

Miguel Sanfeliu dijo...

Genial relato, Raúl. Hay cosas que parecen no cambiar nunca. Gran historia de amor. Un abrazo.

Elena Casero dijo...

ha sido una vuelta gloriosa, con un ancestral relato de amor.

Muchos besos.

Anna Genovés dijo...

Un buen párrafo que me transporta a "En busca del fuego".

Te seguiré, me ha gustado tu blog y tus logros.

Saludos, Ann@

Ever Ballardo Martínez dijo...

Genial, Raúl; genial. Tu si que sabes retratar la cotidianidad de la vida conyugal.

Excelente

Ximens dijo...

Un relato que nos lleva a un pasado reciente. Ese equilibrio entre el arte y lo bohemio frente a la subsistencia, y ese cambio que se produce desde las entrañas. Seguro que fue así. Muy buena esa imagen de pies queriendo dialogar. Un abrazo.

Juan Fajardo dijo...

Joder, Raúl! Esto mismo, lo de combinar guitarra y narración, me hubiera encantado hacerlo yo (como guitarrista, claro). Alucinantes, tus relatos. No encuentro otra palabra.