jueves, 15 de mayo de 2014

Aurora, o no

Aurora comienza asegurando que no se acuerda de nada, pero no tarda en dejarse llevar por mi entusiasmo. Así que al instante lo inundo todo de infancia. De nostalgia. Hablo de aquellos baños estivales en el recodo del río y...

Mañana viernes 16, #Glóbulosversos se presenta en Valencia.
El próximo viernes 23, #Glóbulosversos se presenta en Barcelona.

16 comentarios:

plared dijo...

El eterno femenino y sus piadosas mentiras. Quizás, nadie importante, quizás, quien hubiera sido todo.... Y el dado vuelve a girar. Cuidate

Anónimo dijo...

¿Es un sueño? ¿Hablamos de alguna demencia?
Realmente esa ambigüedad le da un toque fantástico que me encanta.
Que vaya bien mañana en Valencia.

JC

Rosa dijo...

Un placer perderme en tus palabras, Raúl. Siempre consigues que no me quede indiferente.

Besos desde el aire

ethan dijo...

Idealizamos los recuerdos, y más conforme pasa el tiempo. Lo intentamos, pero no nos damos cuenta de que es imposible trasladarlos al presente.
Estupendo relato.
Abrazos y suerte en las presentaciones.

Santi S. dijo...

Yo también le veo ciertos tintes fantásticos. No es que la chica no le haga caso o que traiciones el recuerdo de su memoria. Creo sinceramente que los personajes de esta historia no se conocen de nada y que estás dejándole al lector que elija, por inverosímil que resulte, encontrar las razones.
Me equivoco?
Buen relato.

Suerte con el Tour!

Uno dijo...

Me encanta esta historia con sus posibles interpretaciones, como la vida misma que casi nunca es lo que parece.
Un saludo

Ximens dijo...

Sorprende en esta historia el tono de tristeza que has conseguido, de modo que el final no me sorprende. Escribes muy bien, muchacho.

Juan Herrezuelo dijo...

Fue en ese cine, te acuerdas, y quien dice cine dice ese recodo del río y acaso de la vida, dice esa Cueva del Moro donde nunca hubo un James Dean que tirara piedras a una casa blanca y aún así entonces te besé, dice aquel salón parroquial donde aceptaban papeles de pécora, que nunca faltaron en las parroquias, te acuerdas, y ella que no se acuerda aunque disimule, y, ay, ahí hay un equívoco, parece, un seguir la corriente, un Aurora o nunca. Y va a ser nunca en personaje, pero un siempre en la frecuencia con que llenas de vida tus relatos, y este es de los buenos, Raúl.

Francisco Machuca dijo...

Y eso que no se ha propuesto en llevarla a esos lugares,porque tampoco existen. Hoy,la memoria es un peligro para los demás,para los que olvidan.El recuerdo es solo para los locos.Los cuerdos tienen otras cosas que hacer.
Fabuloso relato,Raúl.

Elena Casero dijo...

Relato abierto a las variadas interpretaciones que surjan de sus lecturas. Lo he leído tres veces y cada vez he visto una posibilidad.

Eso quiere decir que me ha encantado.

Hasta mañana

José Luis Martínez Clares dijo...

Un tipo raro. Como todos los que regresan del pasado. Abrazos

Anónimo dijo...

No sé por qué, pero veo a Toto y Elena de Cinema Paradiso.
Mmmmm..... la esquina de la memoria ha guardado ese primer sabor, esa sensación que no se repitió y el tiempo ha confabulado para idealisar y mantener fresco ese recuerdo que vive solo ahí... en la memoria.....Nosotros, ya no somos los mismos, nuestra maravillosa y poderosa mente , teje y teje una trama que nunca vivimos ... en la que creemos estar por el mero hecho de existir, pero el pasado no lo podemos intervenir.
En este deambular de la mente- memoria vamos hacia atrás y hacia adelante, no nos hacemos parte de este aquí y ahora.....que se diluye en un suspiro.
A este lindo relato le encontré:sabor , olor y una dosis de pureza.
Excelente....como siempre.



Desde el otro lado del mundo.

abril en paris dijo...

Me quedo con lo aquello que me sugiere.
Ella le conoce pero miente al joven de su presente, duda (su hijo quizás)él la ve tan joven como el dia que le robó aquel beso..y se niega a enterrar ese recuerdo porque seria como borrar los años que lleva esperándola.
Nada importa si es verdad o mentira.
Siempre se vuelve al lugar donde fuimos felices.

Besos, Raúl

Alís dijo...

Pero era Aurora, ¿verdad? Las imágenes en la memoria van cambiando sus formas con el tiempo.
Por un lado, hay instantes que para unos son insignificantes, mientras para el otro son eternos. Por otro lado, aprendemos a restar importancia a los recuerdos si éstos pueden nublar la paz del presente.
Me encanta el relato, por cómo está escrito, por lo que cuenta y, sobre todo, por las múltiples interpretaciones que se le pueden dar.

Un abrazo

Alonso Montelana dijo...

Aurora habla el idioma que queremos escuchar.
Nada de lanzar una moneda al aire.
Se gana o se pierde con la mejor de las sonrisas.

Saludos!

techocolatecafe dijo...

Me hubiera encantado compartir recuerdos de verano con un amigo de la infancia. Pero un día me enteré de que ya no está y este texto me hizo recordarlo. Tampoco sé de qué están hechos esos recuerdos míos. Qué es verdad y qué recreo en mi mente. Pero hay una música italiana, una pista de verano que los envuelve y esa música es la misma...
Abrazo