jueves, 29 de mayo de 2008

Atticus y los monstruos

A mi padre le quiero mucho...
To kill a mockinbird. 1962. Robert Mulligan

22 comentarios:

ALMA dijo...

Deberiamos aprender a matar monstruos en lugar de inocentes y cantarines pájaros.

Hoy me gusta especialmente tu texto, porque me trae recuerdos de un padre (el mio) y del libro de Harper Lee que leia absorto en su sillón.

Un abrazo

Ignacio Bermejo dijo...

Yo me sentía completamente protegido, de pequeño, en el regazao de mi madre. Ya sé que no es lo mismo, pero si lo piensas a fondo...
M gustó leerte.

Anónimo dijo...

Supongo que el texto es tuyo,cuando alguien falta,él o ella, todo se vuelve inseguridad y miedo, lo uno es consecuencia de lo otro, muy bien definido Raúl,un placer!Gorocca.

Anónimo dijo...

No he leido el libro, lo confieso, pero la pelicula me fascino el día que la vi hace ya muchisimo tiempo. ¿Quien no querria tener un padre como ese? Me ha encantado tu post, es de lo mas sencillo que he leido.

Soraya

comopompasdejabon dijo...

No he leído la novela de Lee y la película la recuerdo algo difusa, pero tu texto me ha hecho reflexionar sobre la gran capacidad de los niños para absorber todo lo que circula a su alrededor y la inteligencia pura sin enturbiar que pueden poseer si se les deja crecer , pero es, ¡tan difícil! encontrar el punto justo en que la protección los libra del desamparo sin comenzar a anularlos.
Gracias por devolver la visita, tengo dos blogs, uno más personal con mis textos, y el que entraste, pero en ambos sólo intento reflexionar conmigo misma a través de las palabras de otros. De ahí que aprecie siempre tanto un comentario en ellos.
Un saludo, hasta que nos volvamos a encontrar....

Camille Stein dijo...

Atticus Finch defiende como nadie a los ruiseñores... siempre quise un padre y un abogado como él

gracias por el recuerdo de esta película y de Robert Mulligan

un abrazo

Tesa dijo...

Mmmmmmm y más mmmmmm
Matar un ruiseñor.
He visto la peli y tengo la novela desde hace muchos, muchos años.
Genial

Juanjo dijo...

Ni he visto la peli, ni he leído el libro, así que hoy vengo de pacífica visita, con la escopeta descargada, no sea que caiga algún ruiseñor, gorrión o vencejo.

Magnífico e inquietante texto, por otra parte.

Belén dijo...

Pásmate... matar a un ruiseñor...

Besicos

Sotto Voce dijo...

Me haces ir a investigar con el trabajo que tengo...
Y fíjate que creo que esta la tiene mi madre en su peliteca.
Tendré que animarla a tenerla si no la tiene.
Todo del verbo tener, jaja!
Te gusta el personaje?
Quieres parecerte a él?
Cómo abogado?
Cómo padre?
Cómo hombre?
Supongo que esos niños han tenido que madurar antes de tiempo para sobrellevar la ausencia de la madre, y la del padre, porque el padre es muy responsable.
Me gustan las personas responsables y valientes.
La tendré que ver.

Un beso de bona nit, Raúl.

Juan 43 dijo...

Esta se nos acaba perdiendo en el bosque.
Seguro.

¡ Salud !

PD: ¡ QUé alegría me da verte tan colocadito, ordenadito y jugando con los banners de tu casita !
Se te quiere xiquet.

María dijo...

Hola, gracias por tu visita a mi blog y por tu comentario.

Lo más horrible y espantoso no es que haya monstruos en los bosques, sino que ... ya no esté mamá.

Saludos.

Pablo dijo...

recuerdso esa pelicula con dulzura
que buen papel hacia Grant. Bueno realmente era un pedazo de actor

Anónimo dijo...

Yo convencido de que la belleza está en retorcerle el cuello a las palabras (y supongo que a los pensamientos que responden) para meterlas dentro de un soneto.

Tú, en la línea plana de la prosa, sencilla y bella como el horizonte del mar del cual nadie busca el principio ni el final, sólo su presencia (y alguna vela o barco de pescadores de Castellón)

Saludos, Antonio Íñigo
http://www.antonioinigo.es/blog/

gorocca dijo...

Buen finde ;)

Anónimo dijo...

"Matar a un ruiseñor"es más que una peícula.Sólo el título da mucho que pensar.Cuando recuerdo las imágenes de la escalera y los niños,me acuerdo también de mi padre,pues a él estas pelis(libros)le gustaban y ahora con tu exposición,me lo has traido a la mente.
Gracias¡¡
Me alegro de que sigas en esta 2casa"y entré a saludarte,pues creo que tres años "nos contemplaron"desde paseos y tejados.
Besucos

Turka dijo...

mmmm no he leido el libro ni visto la peli...pero gracias por hacermela conocer...el titulo llama mi atencion!...



besitos...

ALMA dijo...

Dice una frase de la película: "Nunca conoces realmente a una persona hasta que no has llevado sus zapatos y has caminado con ellos". Frase estupenda, aunque a Atticus se le olvidaba que en aquella época muchos andaban descalzos.

Un enorme beso

yogur dijo...

HOLAAAAAA :D

Jo, que guay reencontrarnos de nuevo (Porque si bien yo no sólo soy Chesire sino también Yogur, intuyo que tú eres Raúl y Ulrhà a la par... Y más teniendo en cuenta que la bella Alma pasea por aquí como pista. Como Sherlock Holmes no tengo precio XD Y si me equvoco mire usted para otro lado caballero que aquí no ha pasado nada ;P)

Los padres... ese gran tesoro del que apenas nos damos cuenta de que lo tenemos frente a nosotros(Bueno, depende del padre que hay algunos que... Pero eso también pasa con los hijos...).

La mayoría de las veces, como pasa casi siempre, nos damos cuenta de lo que hemos tenido cuando lo perdemos. Tendría que haber un manual de instrucciones de la vida...


Un saludo y mucho afecto caballero. Se te extrañaba ;)

AdR dijo...

Ayer, rebuscando entre los libros, me encontré con la novela de este premio Pulitzer. Es algo que no me canso de leer, sus párrafos, y de ver, sus escenas.

Magnífica. Toda.

Abrazos

Nikté dijo...

Ya se lo que vamos a hacer.
Tu me vas pasando el titulo de las pelis para ver si las consigo y pueda verlas.
Asi te comentaré sabiendo que digo, aunque alguien me dijo una vez que solo había que dejar llevarse por las sensaciones y tu lo consigues, si

Isabel Vicent dijo...

Gran novela y gran película.
Que forma más sutil de mostrar la relidad, los valores y los anti-valores de esta sociedad nuestra que aunque intentemos disimularlo no se aleja tanto de la de entonces...y todo atraves de los ojos de una niña...