jueves, 16 de mayo de 2013

La prueba del laberinto


No eran círculos concéntricos. Eso es lo que pensé al inicio, antes de percatarme de que cuanto más andaba más me iba alejando del punto al que debía dirigirme. Sobre un fondo verde encontrarás un nombre escrito en letras doradas. Pronúncialo en voz alta. Ese era el objetivo, según... 


18 comentarios:

Rosa dijo...

Me has matado, jajajaj.

Besos desde el aire

BB dijo...

Quedé de una pieza, como dicen, Raúl...

Un abrazo

Marta López Cuartero dijo...

Nos has llevado contigo. Un viaje de vértigo en esa espiral ensordecedora con olor a sintético. Alivia el final. Como siempre, una historia contada de forma impecable Raúl. Besos.

39escalones dijo...

Es que las drogas son 'mu' malas...

Anónimo dijo...

Qué risa me ha entrado al final. Y eso que cuando he empezado a leer el relato, tan laberíntico y claustrofóbico, creía que la cosa iba a acabar como el rosario de la aurora.
Que bien escrito!!

María

ethan dijo...

Lo habrías rematado (en todos los sentidos) si al final cambias el párrafo: "Bertín Osborne", dijo Pilar Rahola en voz alta.
Un abrazo!!

Lansky dijo...

Una hormiga dentro del muelle de un relój. Está muy bien

Juan Herrezuelo dijo...

Un Borges irreverente y gamberro, capaz de alzar un laberinto de solemnidad, de angustia, de extravío, de pesadilla, de deslizarse al interior de una caracola enmohecida e infernal y entonces esa gran broma con la que nos dices: vamos, nos os pongáis tan serios…
Y sin embargo, apenas se va relajando esa gran sonrisa que el relato deja al final, va regresando poco a poco la intriga, y con la intriga la inquietud, y de nuevo la sensación de un sueño del que conviene despertar lo antes posible.
Gran rentrée, Raúl
(Gracias por ese enlace a los textos sobre Gatsby. La verdad, nunca creí que viviría para ver una explosión tan descomunal de los mitos de Gatsby y Scott)
Abrazos.

el viajero impresionista dijo...

¡Surrealismo, surrealismo! :-)

Concha Huerta dijo...

Veo que la primavera te inspira. El relato me ha sorprendido. Enhorabuena.

Uno dijo...

Eso no es un laberinto es una gymkana. Estupendo.

Miguel dijo...

Contraste atroz. Del resuelto soñar a la hilarante realidad...
Un magnífico relato.

Un abrazo.

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Y se supone que en ese momento aparecería un helicóptero para rescatarlo ¿no? Jajajajaja

Annie dijo...

Con este post se confirma lo que te dije esta mañana: A ti el ingenio y buen humor son atributos que te sobran.

Me encantas!!!!

Sonrío

marga dijo...

Me encantan tus escritos, si te apetece compartirlos echa una ojeada a esto
http://280ypunto.blogspot.com.es/
Un saludo.

Aldabra dijo...

onírico total, pero hasta al final consigues mantener la intriga y la angustia.

biquiños,

Andrés E. Medina dijo...

Como ya comentaron: claustrofóbico. Con toques de esperanza aquí y allá solo para volver a caer en la sensación de desesperanza unas líneas después. Al ir leyendo me recordó un poco a "El lugar" de Mario Levrero.

Por cierto y cambiando de tema, intenté ver la información de tus libros haciendo click en las imágenes de "Elefantiasis" y "La suave piel de la anaconda" y me parece que están rotos.

Saludos!.

Laura N dijo...

Un laberinto que atrapa y que al final nos deja una gran sonrisa.

Besos