jueves, 5 de noviembre de 2009

Como el humo

La mujer se debate en su propia dejadez. Deambula por la habitación fumándose su...

95 comentarios:

Amaia dijo...

Suerte que ahora son ellas las que suelen hacer la maleta.
Un placer tu micro-bios?jajaja.

Iris dijo...

Uffffffff que fuerte, éste me ha tocado y muy duro!!!

Un beso multicolor

ALEX B. dijo...

Me ha recordado un trozo de la canción de Sabina ¿Quien me ha robado el mes de abril? cuando habla de su " vieja" abandonada.
y el humo..... que bien lo hila todo
un beso

Josep dijo...

Que bien le sacas punta a la escena, triste, desoladora para esa mujer que, por dos veces, se ve abandonada a su suerte; el hombre que amó y el hijo que parió, cobardes, huyen en silencio maldito. Se huele entre tus palabras la tristeza de la pobre.


Muy bueno y acertado homenaje el del banner de hoy.

Saludos.

iliamehoy dijo...

Esa última calada de odio acumulado, que perpetua en su hijo.
Lo condena con ella, lo ata para siempre a la resignación. duele, mata lentamente, como ese humo espeso.
Una sonrisa

Naia Salud dijo...

He sentido compasión por ella y por él. Dos vidas agotadas, dos almas rendidas, de vivir la vida, diciendo adiós a la felicidad. Una se queda, otra huye, sin abrazo que les reconforte. Distancia helada.
Muy bueno
Saludos
Naia Salud

Carmen dijo...

Mandatos familiares que se repetien por generaciones hasta que algún eslabón de la cadena repara en ello y decide cortarla para siempre.
Mientras, el marido abandona, el hijo abandona; ¿hasta cuándo? dirá la sufrida mujer.
Bella foto-homenaje de cabecera.
Cosecha de abrazos

zayi dijo...

Joder que fuerte!...El final lo has bordado...es uno de los finales que más me ha impactado en los últimos meses...y yo soy de las que lee...Excelente como siempre!
Besitos.

jordim dijo...

uf.. qué bajón..

Victoria Suárez Urbina dijo...

eso aveces se tiente tan cercano..
saludos.

Elektra dijo...

Lo saboreé. Y es que la tristeza arrasa o destruye. Yo me dejo arrasar. Siempre es mejor dejarse vencer con una buena sonrisa debajo de la lengua.

DanielPérez dijo...

Ese humo que no deja ver las cosas claramente, que hace que todo sea mas complicado de lo que es. Ese, ese humo que nos tapa la vista, nos enceguece, nos pone a pensar, nos deliria, nos emociona, nos furtiva, nos duda, nos odia, nos ama, nos toca, nos hace ver que cuando éste desaparece, hay cosas en nuestro mundo, y nuestro alrededor que hacen falta.
Algunas veces, mucha falta.

PORFIN puedo comentear sin ser como el #90.. Me gusta mucho como escribes y tu blog. Me gusta leerte.Pasa por el mio, gracias.

http://palabrassintinta.blogspot.com/

Ave Mundi Luminar dijo...

La imagen misma de la derrota... una mujer que inicia el relato muerta por dentro y termina desgarrada presa de sus propios temores...

Intensamente desolador Raul...


Otro texto genial.



Saludos.

Tesa dijo...

Es mucho más dolorosa la marcha de un hijo, de ese modo, que la de culquier pareja.
Me gusta la presentación que haces en el primer párrafo.

Besos

Camy dijo...

¿Por qué la vida es casi siempre una huida hacia adelante?
El retrato que hoy nos muestras, nos hace ver con toda nititez, los agobios internos que produce la convivencia, el hogar, la soledad y los egoísmos. Difícil solucción.
Hoy no sonrío.
Un beso

Nikté dijo...

Me agrada que hayas puesto coronando esta página a Jose Luis López Vázquez y en la cabina.
Es un tributo, casi solapado, casi descarado...que raro suena así, cuando dos términos tan contrapuestos se únen, pero así era su trabajo ¿No crees?

Titubear...siempre se hace cuando se miente. Uno de estos personajes lo hace, miente.Y se puede estar cansada de la juventud tanto como del bién, pero jamás nos cansamos de ser viejos, y por qué, porque después sabes que te mueres y ya te vas pa siempre, algunos hasta se despiden, a mi no se si me dará tiempo de arregalar la maleta, pero si me da, metería (estoy pensando)creo que no metería nada, total no voy a necesitar nada, en un gran hotel de lujo hay de todo hasta zapatillas de algodón, albornoz...creo que me has hecho pensar y eso no me gusta nada, pero nada.

Anónimo dijo...

Una vez más, sacas petroleo con cuatro líneas. Se entiende todo perfectamente: cómo es esa madre, la relación con su hijo, lo que le espera a este en un futuro....todo.
Una nueva maravilla, Raul.
Que tengas un buen jueves.

María.

Anónimo dijo...

Para mí el humo y su dejadez no han conseguido eliminar en esta mujer toda forma de autodefensa… pero ella sabe, muy a su pesar, que aquellos que dudan serán abandonados en la casa que arde (mejor dicho... en su casa que arde…)
Qué malestar deja tu relato mi querido Raúl, la certeza de que hay presencias que son más dolorosas que algunos abandonos…
Un beso,
Mavi

Anónimo dijo...

A veces una frase, una única frase, resume lo que es una persona, básicamente.

"Tu padre, no mi pareja, tu padre, que llevas su sangre asquerosa, y yo no, se marchó sin despedirse de mí, me abandonó, a mí, y tú ibas a hacer lo mismo, claro."

"Mi padre también me abandonó a mí, mamá..."

No, no me inspira ninguna lástima este personaje-señora, me lo inspira el hijo, o no, si se va, pero para siempre.

marinalucia dijo...

me quedo con ganas de que continue

Camille Stein dijo...

así es el humo
como la vida
como el silencio
como un desierto de tiempo
en donde el fuego
ha desaparecido...


un abrazo

Francisco Ortiz dijo...

Este es un gran relato, magnífico. Admirable. Ejemplo de lo que ha de ser un relato corto -microrrelato o como queramos llamarlo-: narrativo, con historia, con personajes, con imágenes poderosas, sin emociones de segunda mano. Esta es buena literatura, de la mejor. Te lo digo con toda la admiración posible.
PD: Y lo recomiendo en mi blog.

lopillas dijo...

Excelente, Raúl. La atmósfera que creas es tan deprimente, que yo hoy tampoco puedo dejar onomatopeyas.
Un atchuáaa, eso sí :)

No te beso, mejor

Mayte Llera (Dalianegra) dijo...

Hola, Raúl, como siempre, nos sorprendes con esas historias, cinéfilas o no, crudas y descarnadas como la vida real. Esta vez es una historia de huidas y abandonos, de desmembramiento familiar. Precioso también el homenaje que Elena le rinde a nuestro entrañable Jose Luis López Vázquez en el banner del título. Descanse en paz. Besotes fuertes para ti y para Elena.

Myra dijo...

Las madres a veces escupimos nuestras frustaciones en los hijos y, cuando queremos darnos cuenta, ya es tarde.

Me ha encantado. Sonrío..

Dana Andrews dijo...

Una escena muy familiar para mí que me ha llegado a tocar la fibra. El ambiente que describes es muy bueno.

ÁFRICA dijo...

Genial, Raúl, estás convirtiendo los jueves en días mágicos.
Si se siente mayor, es su problema, no puede arrastras a su hijo a la muerte en vida.
Tenemos que saber vivir con nuestras frustraciones.
Un beso.

POLIDORI dijo...

Es imposible encontrar la felicidad absoluta, pero si se puede intentar que los hogares sean sitios donde no de asco, o miedo, estar.

Algo muy importante debe fallar para que se den situaciones como esta.




Jonh W.

Mcartney dijo...

Me ha recordado una triste estrofa de Hilario Camacho:
"Y de todas las formas,
al fin y al cabo sólo.
Como al principio."
Se mastica la amargura.

Juanjo dijo...

Un gran ambiente envuelto en humo. En humo bien distinto al que se respira en los bares, en humo que huele a rancio, a soledad y abandono. Un humo que para nada recuerda el fuego.

manuespada dijo...

Me ha gustado mucho este texto, aparte del final, que es impactante, la atmósfera de amargura que creas alrededor de la historia.

Foforito dijo...

Y asi...te vas a ir asi?, sin despedirte como lo hizo tu padre..y a lo mejor es por eso que se pasa las noches deambulando, fumandose su desmahada existencia, por que esta todavia esperando la despedida del padre del hijo, del mismo que hoy se va con noelia, sin despedirse.

Muy bueno.
Un abrazo y gracias por compartir :)

Lala dijo...

Hay una larga historia detrás de tu historia. Creo que eso es lo que mejor has contado con este, parece ser, capítulo final de algo.
Es la historia triste de esa mujer a la que se le escapa la felicidad que le queda de un momento a otro como se le escapara antes.
Me la imagino preguntándose una y otra vez, cada día de su vida, un "por qué" para el que no encuentra respuesta.


Un beso


Lala

Miguel dijo...

Muy bueno y demoledor el relato. La desgracia golpea dos veces. Ese es el tema. Lo has bordado.

Un abrazo.

Silencios dijo...

Impresionante corazón. Abandono desidia, miedo, humo al final.
Gracias por le Banner, princesa,( Elena) excelente homenaje a uno de los mejores del cine español.

Mis besos siempre.

mi nombre es alma dijo...

El humo de un cigarro siempre dibuja un adiós en el aire.

Un abrazo de hola para siempre

Syberia dijo...

Que texto duro la verdad.
Se respiran las palabras que describen el momento, la situación.
Realmente creo que escoges las palabras perfectas para transmitir esa angustia, ese ambiente viciado de sensaciones asfixiantes.

MarySandel dijo...

Que bien que es Jueves
para poder leerte de nuevo!
Magnifico, cada historia es genial...
No puedo agregar mas, esta historia no necesita ni un punto y mucho menos que alguien te diga lo bien que plasmas la vida y las historias.

Ya quiero que sea Jueves!
Saludos Raul
es un honor que visites mi pagina!! :D

Mary

Marla dijo...

Simplemente, me ha encantado!! Envidio cómo escribes.

Aire dijo...

hola, ola de mar...
Al fin y al cabo...se va a ir, a la madre sólo le recuerda esa situación algo que revive con dolor continuamente.
Personalmente, es una de las cosas que más me duelen, que alguien desaparezca sin un adiós o una explicación.Es algo que me desespera y me duele mucho más que una pelea o una distancia consentida, por decirlo de algún modo.
Un beso, dos
Aire

MarSnake dijo...

Muy interesante de verdad... Primera vez que visito este blog y estoy satisfecho... De verdad es para analizar y quedarte en silencio por un momento... Disfrutando de la soledad, que al contrario de lo que muchos piensan, no es nada amarga.

JAUD NABIR dijo...

Saludos estimado Raul, la descripción de la atmosfera tristisima del relato verdaderamente golpea. Se lee repetidas veces

Lentejas dijo...

Años sin llegar a dormirse del todo...algo que mi propia madre confesó como confesó que escondía chocolate. Como si nada, doliendose de la vida en un silencio protector para sus hijos.
Esta noche, en vez de saludos, te mando lágrimas.

Lentejas dijo...

Joooder!!

Luis dijo...

Que fue primero, la actitud de la anciana madre provocó su abandono o su abandono provocó su actitud.
Ojalá todas las necesarias despedidas fueran consensuadas y no intempestivas soledades.
Excelente regalo.
Un abrazo.

albertjesus dijo...

Woao...Que lineas...la soledad y la desilsion de la madre, al contemplar a su hijo marcharse. Es simplemente poetica.
Saludos y gracias por la visita!

Belén dijo...

La historia tiende a repetirse, esa es la pena, que muchas veces podemos ser calco clavado de nuestros padres...

Besicos

Dante B. dijo...

el fondo musical con Nino Bravo no está nada mal...

Santi S. dijo...

Creo que tu intención ha sido hacer un relato circular, y la clave de lo que digo está en esta frase: "....y ella, creyendo estar enamorada, le acompañará en su huida."
Con ese "creyendo estar" estás condenando al hijo a la misma pena que sufre la madre.
¡¡Espectacular!!

nómada dijo...

Hoy no se que me deja mas desolacion... si tu relato o alguno de los comentarios que me preceden...

Cesar dijo...

Por dios, no nos pongamos sentimentales...debería ser la madre quien le dijese...."has tardado en volar, palomo.."

Sinuosa dijo...

Genial la atmósfera que creas, como ya te señalaron por ahí arriba.
Y la frase final, tremenda.
Y esas frases tan tuyas que salpican todo el relato, como cuando dices:
"...una vez la vida se vuelva quieta en esta casa amargada y en desorden..."
Muy bueno. Felicidades.
Un abrazo.

Elèna Casero dijo...

¡Raúlllllll!!

En el Voramar estáis Manuel Vicent y tú. ¡qué se le va a hacer!

Jorge1270 dijo...

Enhorabuena por tu blog, me parece muy interesante.

http://preparemonosparaelcambio.blogspot.com/

Cris dijo...

Historia de lo cotidiano, que bien cuentas, secuencias cortas, intensas, dramáticas, y te quedas con las ganas de dar tú el portazo.... Un beso, Raúl, como siempre, espléndido :)

Selva dijo...

Fueeeerrrte
pero armonioso.

l'idiot de la famille dijo...

cada línea encima de otra, galopándose entre sí.
Muy bueno para ser corto, aunque el final merecido nos haga reflexionar y así de esa forma completar la historia en nuestra mente.
regresaré!

*Naty_* dijo...

!!!Qué dificil es para las madres decirnos "adiós"!!!

Qué buena entrada...

Saludos :D

sebas dijo...

Raúl .un comentario para intentar adornar con un poco de sutileza,
La belleza y la fuerza
de tus creaciones.
Como siempre sin palabras.
Un saludo grande.
Y muchas gracias por seguir mi blog. me alagan tus vistas.

Vivian dijo...

Es lo que tiene ser joven, no ves la hora de “hacerte mayor”, el tiempo pasa despacio, casi hasta hacerse eterno.
Me pareció muy triste el final, esa mujer abandonada por los hombres de su vida, en una historia que se repite, sin ser igual, tan parecida…

Un abrazo

Cesar dijo...

En mi blog he colgado un post en el que afirmo que los comentarios complementan, a veces superándolo, el relato.
Enhorabueno por los lectores que tienes.

http://nuncaestardesilachicallega.blogspot.com

HellForger dijo...

Casi se puede tocar el ambiente que describes, y no solo la penumbra de la noche sino la existente en las almas de los protagonistas. A ella, a la mujer, pareciera que le duele más el hecho de que se vayan furtivamente que el hecho mismo de irse, y esque la herida tardará más en cerrarse de esa forma.

Casi pude sentir el titubeo en la voz del muchacho, ¿quien de nosotros no ha titubeado al querer decir algo que debía haberse dicho con valentía (ya sea por desición o enojo)?.

"Fumándose su desmadejada existencia", ¿acaso es que ella siente que no ya no hay nada y solo espera morir?.

Excelente texto. Saludos.

leo dijo...

Muy bueno, Raúl. Y muy triste. Hijos que perpetúan comportamientos, mujeres que perpetúan reacciones... Esa brasa quema la penumbra.

Daniel Marmolejo dijo...

Está presente la acritud de las despedidas, lo triste, lo melancólico. Un texto sublime.
Saludos

Virginio Urbina dijo...

Muy bueno, me encantó.
Muchas gracias.

Herman dijo...

Cuán difícil resulta a veces escapar de ciertos bucles ancestrales.
Me ha gustado en particular eso de "ambos coinciden en estar un poco hartos de ser sólo jóvenes".
Un abrazo, Raúl.

CabezaDeMonte dijo...

La soledad se lleva bien con el humo del tabaco, quizá, de hecho, sea su metáfora preferida, tan denso, tan persistente que incluso cuando se esfuma, su aroma nos recuerda que nunca se ha ido del todo. Y a veces, un hogar es sólo casa, paredes y techo levantados frente a inclemencias exteriores pero entre las que no hay nadie que te abrace cuando las interiores truenan y te inundan el alma.
Los caminos de las gentes vistos desde arriba, no tienen más sentido que el plan de vuelo de una mosca. Y sin embargo, todo tiene un sentido en su interior. Así que sólo nos resta, ser.

Espléndido fresco el que has dibujado, Raúl, espléndido!

Chipilofan dijo...

Hola visita tu blog, esta genial, y me gustaria intercambiar enlazes, para tenerte mas a la mano, espero y se pueda, creo conocerte, he escuchado sobre tu nombre, lo vi al final de la pagina, espero poder recibir tu respuesta, y me agrada poder compartir este comentario, de antemano gracias y un Saludo a todos los que visitan y son lectores de tu blog, buen contenido!!!

pietila dijo...

La dejadez en la que caen algunos por la soledad y el abandono. Exactamente, como el humo que no deja rastro, se esfuma y termina sin trascender sobre nadie.
Lindo!, un abrazo

Camila... dijo...

Me pareció buenísimo :) Te invito a visitar mi blog... Saludos.

Hank dijo...

No suele gustarme que todo el texto esté al servicio de la última frase porque casi siempre la cosa se queda en anécdota, en algo más que un chiste talentoso. Aunque reconozco que los chistes talentosos no dejan de dinamizar (y dinamitar) la mejor literatura en ocasiones.
Pero en este caso, la última frase, de las que todas las demás podemos decir que están a su servicio, es tan desnudamente precisa, profunda, conmovedora, sintética y reveladora, que actúa como un surtidor que riega el huerto desde el final hasta la primera palabra. Una frase con trece palabras (trece) es el verbo que hace que todo lo anterior cobre vida en un instante y florezca. Es como andar por la cueva de los misterios sospechando de todo y sin entender de nada, y de repente se hace la luz y, aunque uno cierre los ojos para no saber, lo ve.

Demoledor.

Miscelanea dijo...

Interesante texto, muy profundos los comentarios de la gente... jejeje

Chispita dijo...

Hola!
Disculpame que no aparecia todo este tiempo por tu blog,

Muchas veces tenes razon,
pero a veces no coisido contigo, una persona que quiere escapar con su amado, no puede creerse enamorada, porque realmente lo va a estar, ya que cambia toda su vida, por otra donde solo estara él, sin otra ayuda que conosca...
Pero solo es mi opinion..

Te puedo pedir, algo, porfas...

Viste la pelicula Cabaret del año 1972 de Bob Fosse? Es una de mis favoritas, me encantaria que la veas(si no la viste aun) y escribas algo sobre ella...te lo ruego,:)
Tu blog es realmente...ni siquiera se como expresarme...

Chispita
paso dejando su huellita!

FARAON dijo...

realmente me llega lo que escribis, es muy bueno

FARAON dijo...

impresionante, vale la pena leer, la calidad que tenes para escribir!

juan dijo...

Wow me ha tocado y muy duro :(
mis respeto nunca habia leido tu blog.
me encanto :)

ATTE.
facebookero.blogspot.com/

39escalones dijo...

Debería hacer la maleta ella también. Este relato es un ejemplo de síntesis de grandes complejidades en palabras sencillas y espacio mínimo. Ejemplar es justo la palabra.

Bruuks dijo...

Tienes un cierto aire a Galdós, eres bastante fiel a las descripciones, pero lo que más me gusta es que en tan solo 24 líneas seas capaz de transmitir tantas sensaciones... seguiré de cerca tu blog.

Luzdeana dijo...

Ese humo en el que se mete para no mirar a la tristeza a la cara.
Las huidas nocturnas son meras traiciones.
Precioso, Raúl.

mi nombre es alma dijo...

Y la mujer volverá a su soledad porque siempre ha estado sola, siempre. Calmará sus ansias de piel con valium 10 y velará el sueño de imaginarios nietos con juguetes reales.

Un abrazo

Todo lo que diga esta noche Olvídalo dijo...

Los corazónes inevitablemente están siempre expuestos para sufrir heridas... para aguantar "casas amargadas y en desorden" o "huidas sin siquiera una despedida"...

y todos se vuelven víctimas para sí mismos...

antonio dijo...

Hay un dicho árabe:
Si alguien cree que eres un camello,ni caso.
Si son dos, mírate al espejo.
Lo mismo, ea.

Hector Rivera C dijo...

Ah, ese viejo humo flaco y descolorido.

Un cigarrillo es suficiente para alumbrar una fea despedida.

Saludos.

Dejavú dijo...

Un abrasito , esta bueno .. :)

Alena.Collar dijo...

Me gustó tu cuento...
Me han hablado mucho-y bien- de ciertos proyectos sobre micro relatos y cuentos breves...
Sería un placer leerlos...

Gracias por tus lecturas.

Ventajas de ser incomprendido dijo...

corta pero directa, me gusta ;)

AdR dijo...

Nadie escribe como tú las grandes escenas.

Abrazos

Maria Coca dijo...

Cuánta dureza. Un ambiente de desolación bajo el humo de un cigarro. Magníficamente narrado.

Un abrazo.

MALANDAR dijo...

Magnifico relato y además actual. Los roles y sus desgracias se derivan de uno a otro. Incluso se inoculan a los hijos como venganza.

yo.misma.58 dijo...

Cuantas veces se repite la misma historia en un mismo ambiente aunque cambien los personajes.

La vida es una continuidad de lo cotidiano.
Por cierto ha quedado en suspense tu escrito, espero lo termines.

Annabel M. Z. dijo...

qué lástima.

Francisco Machuca dijo...

Un macro realmente almodovarniano,sí,amigo.He visto a esa mujer como Marisa Paredes.¿No te parece?

senses or nonsenses dijo...

algo tendrá esa madre para que los hombres de su vida desaparezcan sin despedirse.

un abrazo.

senses or nonsenses dijo...

algo habrá hecho esa madre para que los hombres de su vida desaparezcan sin despedirse de ella.

un abrazo.

V. dijo...

humo,silencio, fuego consumido, desesperanza